

El termino escort cada vez esta más presente en la vida de quienes deseen encontrar la compañía de una bella acompañante de lujo de Madrid y se diferencia cada día más de lo que ofrece una puta, prostituta o como lo deseemos llamar. Estas últimas acepciones no son las correctas para comparar el trabajo y servicios que brinda una escort a diferencia de lo que los clientes pueden encontrar en una chica que sólo ofrece sexo, y nada más.
Así, una escort de Madrid, o de cualquier ciudad, si realmente cumple una serie de cualidades y virtudes no debe denominarse puta, ya que además de ofrecer sólo sexo, también hay en ellas múltiples servicios que cada día los clientes más exigentes demandan dentro del llamado sexo de pago.
Las principales cualidades que definen a una acompañante de lujo, frente a una prostituta son las siguientes:
– Belleza, clase y distinción. Agencias como la nuestra no sólo realizan un riguroso casting a la hora de seleccionar que las chicas que desean ser escorts, cumplen una serie de mínimos en cuanto a su apariencia, comportamiento, educación, formación, y lo más importante, su saber estar en cualquier situación que se les pueda presentar.
– Atractivo. No sólo en lo físico, sino además en todo lo referente a que un hombre desea encontrar en una mujer. Por ello son chicas con una fuerte personalidad muy definida, que detectan rápidamente lo que desea quien requiere sus servicios.
– Formación. Además del conocimiento de idiomas, una acompañante de lujo es la compañera perfecta para poder pasar horas y horas conversando sobre cualquier tema. No hay que olvidar que la mayoría de ellas poseen estudios universitarios, están informadas de todo lo que acontece a su alrededor, y además de cuidar su cuerpo, también lo hacen con su mente y conocimientos.
– Presencia. Sus cuidados, la gran afición al deporte o al menos a acudir a gimnasios, además de estar siempre perfectas para agradar más a los hombres, las convierten en autenticas mujeres con cuerpos ideales. Pero a esto debemos sumarle que tiene un gusto exquisito a la hora de vestir, teniendo siempre muy presente que ponerse para cada ocasión que se les presente.
– Artes amatorias. A la vez que un hombre puede contemplar y disfrutar de sus encantos en una velada, cena, viaje o en un encuentro más fugaz, ellas también son verdaderas geishas a la hora de disfrutar y hacer gozar del sexo. Son chicas con mentalidad abierta en este sentido, que se implican sexualmente al cien por cien; ofreciendo una variedad de servicios que harán realidad los deseo y fantasías de quienes buscan además toda una aventura pasional.
– Y por último, pero quizá lo más importante, la discreción. La inmensa mayoría de escorts de lujo combinan esta actividad con otras profesiones. Ellas, son las primeras que desean preservar su identidad, de ahí que en la fotografías no muestren su cara. Por ello, a la vez que piden discreción, también la ofrecen. Siendo este una de las grandes virtudes que valora un hombre a la hora de requerir sus servicios.
Como vemos, son muchas las diferencias que hay entre una acompañante de lujo frente a lo que comúnmente denominamos puta o prostituta, querer ver otra cosa, es no reconocer la realidad.
Carla Mila